Queridos amigos: Paz y Bien
Hoy, finalizamos con el tema: HECHOS MARAVILLOSOS
Fuente: LA COMUNION DE LOS SANTOS, una gozosa y maravillosa experiencia de Dios
Autor: P. Ángel Peña Benito, O.A.R. misionero agustino recoleto, con sede en Lima (Perú)
Tema: HECHOS MARAVILLOSOS
San Francisco Javier, para la evangelización de los países del Extremo Oriente, puso su confianza en Jesús, la Virgen y los nueve coros angélicos, especialmente en San Miguel y afirmaba: "No espero poco del arcángel San Miguel a cuyo cuidado he encomendado este gran reino del Japón. Cada día me encomiendo a todos los ángeles custodios de los japoneses". Del Santo Cura de Ars se cuenta que al divisar por primera vez el pueblo al que iba a ser destinado se arrodilló y se encomendó al ángel custodio de la parroquia.Otra santa bendecida abundantemente con la visión de su ángel custodio fue la sierva de Dios Sor Mónica de Jesús. Con frecuencia le llevaba la comunión, cuando estaba enferma, y le daba pláticas espirituales. En carta del 8 de Mayo de 1918 a su Director el P. Cantera le decía: "En mi día, muy temprano, vino primero el "hermano mayor" (su ángel) y al poquito rato vino Jesús. ¿Y sabe lo que le hizo el hermano mayor? Siempre, cuando viene Jesús, se postra un poquito retirado, pues en mi día no hizo eso.Me tomó de la mano y me presentó a Jesús. Después vino la Madre de Jesús e hizo lo mismo. Después vino nuestra Madre Santa Mónica y me presentó también... Cuando se fue Jesús y su Madre, se quedó el hermano mayor dándome noticias. Me dijo que se habían confesado cinco almas, que hacía tiempo se lo estaba pidiendo, y que me lo hacía de regalo".Y ahora un caso real que nos puede pasar a cualquiera de nosotros. Lo cuenta Giovanni Siena en su libro: "Padre Pío, ésta es la hora de los ángeles. Se trata de Atilio de Sanctis, abogado, hombre ejemplar y buen cristiano, de la provincia de Pésaro en Italia. El 23 de Diciembre de 1949 debía ir de Fano a Bolonia en su Fiat 1100 con su mujer y dos hijos (Guido y Juan Luis) para recoger a su hijo Luciano, que estaba estudiando en el colegio "Pascoli" de Bolonia. Hicieron el viaje sin contratiempos y al regresar ocurrió el suceso. "Eran las dos de la tarde y, después de haber cedido el volante a Guido, quise probar a manejar de nuevo. Noté cierto cansancio y pesadez de cabeza. Quise después de un rato ceder de nuevo el volante a Guido, pero éste estaba durmiendo. Recuerdo que hice poco después alguna que otra reverencia y nada más sé de lo que sucedió. A un cierto momento recobré el conocimiento, despertando bruscamente por el rumor ensordecedor del auto, como si hubiese apretad o el acelerador, miré adelante y sólo faltaban dos kilómetros para Imola. Fuera de mí por la consternación, pregunté: ¿Quién ha conducido el auto? ¿Qué ha pasado? Ellos me respondieron: ¿A qué viene esa pregunta? Les expliqué lo sucedido. Había recorrido unos 27 kilómetros totalmente dormido y, como prueba, les dije que me sentía bien, libre del peso del sueño. Ellos reconocieron que había estado inmóvil un largo rato y que no había respondido a sus preguntas ni intervenido en la conversación. A veces, dijeron, parecía que el auto iba a chocar con algún otro, pero había girado hábilmente. Había cruzado muchos camiones entre los cuales el conocido comisionista Renzi... Totalmente conmocionado por este suceso, que le podía haber costado la vida a mi familia fui a San Giovanni Rotondo el 20 de Febrero y le conté al P. Pío (ahora San Pío de Pietrelcina) lo que me había pasado y él me contestó, después de haber estado un poco absorto: "Tú dormías, pero tu ángel custodio guiaba el auto". Después apoyando su mano en mis hombros, añadió: "Sí, tú dormías y tu ángel custodio velaba por ti y guiaba el auto".¿De cuántos peligros del alma y del cuerpo nos habrá librado nuestro ángel? ¿Se lo hemos agradecido alguna vez? No olvidemos que así como existen los ángeles existen los demonios, que tratan de destruirnos física y espiritualmente. Por eso es muy importante rezar todos los días la oración de San Miguel, usar el agua bendita, tener imágenes religiosas bendecidas en nuestro hogar y hacer mucha oración. La beata Ana Catalina tenía el gran don de la hierognosis (conocimiento de lo sagrado). Distinguía perfectamente la hostia consagrada de la que no lo estaba, las reliquias auténticas de las que no lo eran, las imágenes benditas de las que no lo estaban. Ella dice: "Es tan grande la virtud de la bendición sacerdotal que penetra y consuela hasta en el purgatorio. Cuando era niña yo percibía como rayos los efectos de la bendición sacerdotal. Veía cómo el sonido de las campanas benditas ahuyentaban a los demonios. Cuando algún sacerdote pasaba cerca de mi casa, corría a su encuentro y le pedía una bendición. Si me encontraba apacentando las vacas, las dejaba al cuidado del ángel de mi guarda y acudía a recibir la bendición". (Fin del tema)Un saludo cordial en la Providencia Infinita de Dios, y en la Comunión de los Santos.
Que María nos abra a la Luz de Dios.
José Luis Elizalde
sábado, abril 19, 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario