Queridos amigos: Paz y Bien
Seguimos con nuestro tema: HECHOS MARAVILLOSOS
Fuente: LA COMUNION DE LOS SANTOS, una gozosa y maravillosa experiencia de Dios
Autor: P. Ángel Peña Benito, O.A.R.
Tema: HECHOS MARAVILLOSOS
D) Los Ángeles¿Quién no ha leído en la vida de algunos santos los continuos servicios que les prestaba el Ángel de la guarda? A San Raimundo de Peñafort lo despertaba para la oración; a la Beata Francisca de los Cinco Llagas, con ocasión de tener una mano enferma, le partía el pan en la mesa; a Sta. Rosa de Lima le servía de recadero y, estando enferma, le preparó una buena taza de chocolate; a la Beata Crescencia de Hos le encendía el fuego y cuidaba las ollas para que pudiera permanecer más tiempo en oración; a San Isidro Labrador le araba los campos, cuando éste iba a asistir a la Misa...Por todas partes estamos rodeados de ángeles. Hay ángeles custodios de las naciones, como el que se apareció a los tres partorcitos. Hay ángeles que cuidan las Iglesias, las diócesis, los pueblos... Cuando se celebra la Misa hay muchos que están presentes y lo mismo adorando continuamente al Santísimo Sacramento. San Juan Crisóstomo vio repetidas veces la Iglesia llena de ángeles durante la misa. San Bernardo recordaba a su monjes que el Oficio divino se recita en presencia de Dios y sus Ángeles... Santa Margarita María de Alacoque tenía la gracia de ver frecuentemente a su ángel y dice que no le soportaba ni la más pequeña falta de modestia o de respeto delante del Santísimo Sacramento y que siempre lo veía postrado en el suelo y deseaba que ella hiciera lo mismo. El P. Germán de San Estanislao, director espiritual de Santa Gema Galgani, dice que muchas veces estando conversando con ella, le preguntaba si su ángel estaba a su lado y ella lo miraba y quedaba extasiada, mientras lo contemplaba. Por la noche, al echarse a la cama le pedía su bendición y que la cuidase durante la noche y al despertarse lo encontraba de nuevo allí junto a ella. A veces le daba encargos para el Señor, para la Virgen o sus Santos protectores, entregándole cartas cerradas y selladas y efectivamente le traía la contestación. Con frecuencia hasta el echaba las cartas al correo, que le llevaba o traía bajo la forma de pajarillo. En una ocasión le escribió: "Después de comer me sentí mal; entonces el ángel me trajo una taza de café, al que echó unas gotas de un líquido blanco. Estaba tan rico, que me sentí curada. Después me hizo descansar un rato y me abrazó y me besó varias veces. Me ayudó a levantarme y acariciándome me dijo: Jesús te ama mucho, ámale tú tambié n". En la autobiografía de San Juan Bosco nos cuenta el caso curioso del perro Gris: "Una tarde oscura algo tarde volvía solo a casa, no sin algo de miedo, cuando veo junto a mí un gran perro, que, a primera vista, me espantó; pero, al no amenazarme con actos de hostilidad, sino haciéndome mohines como si yo fuera su dueño, nos pusimos pronto en buenas relaciones y me acompañó hasta el Oratorio. El mismo hecho se repitió otras muchas veces, de modo que puedo decir que el Gris me ha prestado importantes servicios... Nunca me fue dado conocer su dueño. Yo sólo sé que aquel animal fue para mí una verdadera providencia en los muchos peligros que encontré". Hasta aquí las palabras de San Juan Bosco. Este perro se le apareció por espacio de 30 años y nunca lo vio comer, tenía pelo gris y medía un metro de altura con la figura de un lobo... Muchos autores han entendido que se trataría de su ángel custodio, a quien tenía una gran devoción. (final del tema).Un saludo cordial en la Providencia Infinita de Dios, y en la Comunión de los Santos.
Que María nos abra a la Luz de Dios.
José Luis Elizalde
sábado, abril 19, 2008
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