Queridos amigos: Paz y Bien
Seuimos con el tema: CONVERSIONES a través de la Eucaristía.
Fuente: JESUS EUCARISTÍA, EL AMIGO QUE SIEMPRE TE ESPERA
Autor: P. Ángel Peña Benito, O.A.R.
Tema: CONVERSIONES (final)
Podríamos poner otros ejemplos, en los que la Eucaristía se manifiesta como una explosión de luz y de amor, que envuelve y transforma. Pero el caso más espectacular y conocido es el de André Frossard uno de los mejores escritores franceses del siglo XX.
Su conversión ocurrió a los veinte años y él la cuenta en su libro: "Dios existe, yo lo encontré". Veamos su testimonio:
"Fue un momento de estupor que dura todavía. Habiendo entrado a la cinco y diez de la tarde en una capilla del barrio latino de París en busca de un amigo, salí a las cinco y cuarto en compañía de una amistad que no era de la tierra.
Habiendo entrado allí escéptico y ateo de extrema izquierda y, aun más que escéptico y todavía más que ateo, indiferente y ocupado en cosas muy distintas a un Dios que ni siquiera tenía intención de negar... volví a salir, algunos minutos más tarde católico, apostólico y romano, llevado, alzado, recogido y arrollado por la ola de una alegría inagotable.
Entré en la capilla, sobre el altar mayor había un gran aparato de plantas, candelabros y adornos, todo dominado por una gran cruz de metal labrado, que llevaba en su centro un disco de un blanco material...
En pie, cerca de la puerta, mi mirada pasa de la sombra a la luz, va de los fieles a las religiosas inmóviles, de las religiosas al altar; luego, ignoro por qué, me fijo en el segundo cirio que arde a la izquierda de la cruz. Entonces, se desencadena, bruscamente, la serie de prodigios, cuya inexorable violencia iba a desmantelar el ser absurdo que yo era.
No digo que el cielo se abre, no se abre, se eleva, se alza de pronto en una silenciosa y dulce explosión de luz. ¿Cómo describirlo con palabras? Es un cristal de transparencia infinita, de una luminosidad casi insostenible...
Dios estaba allí revelado y oculto por esa embajada de luz que, sin discursos ni retóricas, me hacía comprender todo su amor. El prodigio duró un mes. Cada mañana volvía a encontrar con éxtasis esa luz que hacía palidecer el día, ese amor que nunca habría de olvidar y que es toda mi ciencia teológica. Sin embargo, luz y dulzura perdían cada día un poco de su intensidad. Finalmente desaparecieron...
"Frossard entró en aquella capilla, en que estaba expuesto el Santísimo Sacramento, y Jesús se le manifestó en toda su gloria como una luz maravillosa, llena de amor. Fue un amor a primera vista y se hicieron amigos para siempre. Pues bien, el mismo Jesús te espera en la Iglesia y quiere ser tu amigo. "Si crees, verás la gloria de Dios" (Jn 11,40).
Un saludo cordial en Jesús Eucaristía, el Amigo que siempre te espera, y en María, Madre de Dios y Madre nuestra.
José Luis Elizalde
martes, febrero 05, 2008
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