Queridos amigos: Paz y Bien
Continuamos con el tema: MARIA, NUESTRA MADRE, Y SUS DEVOTOS
Fuente: LA COMUNION DE LOS SANTOS, una gozosa y maravillosa experiencia de Dios
Autor: P. Ángel Peña Benito, O.A.R.
Tema: MARIA, NUESTRA MADRE, Y SUS DEVOTOS
SAN ALFONSO DE RATISBONA
En la Iglesia de San Andrés delle Fratte de Roma se lee en la capilla de la Virgen: "El 20 de enero de 1842 Alfonso de Ratisbona de Estrasburgo vino aquí judío empedernido. La Virgen se le aparecíó como la ves. Cayó judío y se levantó cristiano. Extranjero: lleva contigo este precioso recuerdo de la Misericordia de Dios y de la Santísima Virgen".
Un amigo suyo, Teodoro de Bussieres, convertido del protestantismo, le había entregado una medalla "milagrosa" y una copia de la oración "Acordaos" de San Bernardo, para que la rezara todos los días.
Aquel mismo día 20 de enero de 1842 su amigo Teodoro había escrito en su diario: "Alfonso sigue en su obstinación. Su espíritu siempre burlón, sus pensamientos completamente terrenos".A la una de la tarde se va a la Iglesia de San Andrés a rezar y se encuentra casualmente con Alfonso y le invita a entrar. Algo maravilloso pasó allí.
Cuando su amigo extrañado se lo preguntó, le dijo: "Lo que tengo que decir, sólo lo puedo decir de rodillas". Fueron juntos a ver al P. Villefort y, entonces, sacó su medalla y besándola dijo: "La he visto, la he visto. Estaba yo en la Iglesia hace unos minutos y me sobrecogió una turbación indecible.
Todo el edificio desapareció de mi vista, vi un gran resplandor y en medio de aquel resplandor sobre el altar se me apareció erguida, espléndida, llena de majestad y de dulzura la Virgen María tal y como está pintada en la medalla y me sonrió, no me dijo nada, pero yo lo comprendí todo". Actualmente Alfonso es un gran santo de la Iglesia: San Alfonso de Ratisbona, sacerdote.
SAN PEDRO CELESTINO
Escribió: "Recuerdo que, siendo niño de corta edad se me introdujo en el ojo derecho una astilla de madera. La herida que recibí fue tal que al cabo de poco tiempo no podía ver en absoluto. Los médicos diagnosticaron la mayor gravedad y dijeron que el ojo derecho estaba perdido irremisiblemente. Pero mi madre llena de confianza en la Santísima Virgen me llevó a una de sus iglesias en donde permanecimos toda la noche. P
ues bien, a la mañana siguiente mi ojo estaba completamente curado y no había señal alguna de la herida".
UNIDOS POR MARIA
El diario francés La Croix del 12 de Septiembre de 1915 narraba el siguiente suceso: "En el campo de batalla yacía gravemente herido un soldado francés y junto a él también gravemente herido un soldado alemán. El francés sacó con mucho esfuerzo un crucifijo que tenía en el bolsillo, lo besó y empezó a rezar el Avemaría en latín. El alemán también se unió y rezó con él el Avemaría. Después el francés le tendió su crucifijo, el alemán lo besó, se dieron la mano y así, unidos y rezando, murieron. Dos soldados enemigos, unidos por María, muriendo como hermanos. (continuará)
Un saludo cordial en la Providencia Infinita de Dios, y en la Comunión de los Santos.
Que María nos abra a la Luz de Dios.
José Luis Elizalde Esparza
sábado, abril 19, 2008
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