Queridos amigos: Paz y Bien.
Si ayer terminábamos con el tema: YO SOY UN HIJO DE DIOS, HERMANO DE CRISTO POR LA GRACIA,
hoy vamos a tratar el tema: HIJO DE MARÍA.
Fuente: LA MARAVILLA DE SER HIJO DE DIOS.
Autor: Padre Ángel Peña Benito, misionero agustino recoleto.
Tema: HIJO DE MARÍA.
Si eres verdadero hijo de Dios, serás también verdadero hijo de María. Eres hijo en el Hijo y, por tanto, María te acepta como Madre. Así te la entregó Jesús desde la cruz, cuando te dijo: "Ahí tienes a tu Madre" (Juan 19, 27).
María es tu Madre y siempre vela por ti. Ella es como aquella madre que un día de invierno, en que el oleaje de las olas del mar era especialmente turbulento, estaba esperando a sus hijos a la orilla del mar.
Pero llegó la noche y no habían regresado a casa y ella temió por su vida, el mar parecía estar cada vez más agresivo, con vientos huracanados, ante los cuales una pobre barquita no podía hacer nada. Ella, angustiada, rezaba con algunas mujeres del lugar.
Los hijos en alta mar, desesperados, remaban con todas sus fuerzas, pero, al llegar la noche, estaban totalmente desorientados y no sabían a dónde dirigirse, porque no había faro en aquel lugar.
A medianoche, de pronto, escucharon unos cantos a la Virgen María. Y hacia allí se dirigieron, pudiendo así salvar su vida.
¿Qué había sucedido? Que aquella buena madre, al darlos por perdidos, lo mejor que se le ocurrió fue cantar a María para que ella, como Madre, los cuidara y protegiera, y aquellas canciones a María fueron la luz en la noche para aquellos perdidos y desorientados marineros.
María es para ti y tus hermanos la estrella del mar, la luz en la noche, la alegría de los tristes, el refugio de los pecadores, la madre que siempre nos espera para llevarnos a Dios.
¡Cuánto la amaban los primeros cristianos, no sólo los apóstoles y quienes tuvieron la suerte de conocerla personalmente, sino también aquellos cristianos del siglo II, que oyeron hablar de ella con tanto amor!
Ellos, en las catacumbas de Sta. Priscila, dejaron la imagen de María llena de estrellas con el niño Jesús entre sus brazos. Allí se recogían para orar en medio de las persecuciones y allí la pintaron para mirarla e imitarla y manifestarle todo su amor de hijos.
¿Y tú? Aunque seas pecador ella te ama e intercede por ti ante su Hijo Jesús, que, por hacerla feliz, no le niega nada.
Ella es la omnipotencia suplicante, que todo lo obtiene con su intercesión.
Piensa en la historia de Coriolano, el famoso patricio romano que por su orgullo fue condenado al destierro, el año 491 antes de Cristo.
Entonces, él lleno de venganza organizó a los volscos, enemigos de los romanos, y los lanzó contra Roma. Ya estaban a las puertas de la ciudad, cuando los romanos, llenos de temor ante el avance irresistible de Coriolano, enviaron como mensajeros de paz a sus antiguos amigos patricios para aplacarlo, pero no les quiso recibir.
Después enviaron una comisión especial, compuesta de sacerdotes, y tampoco fueron recibidos. Por fin, como último recurso, los romanos le pidieron a su propia madre que fuera a interceder por la ciudad. Y ella consiguió lo que nadie había podido ni hubiera podido conseguir de aquel pagano lleno de odio contra su pueblo.
Así es María, intercede por ti ante su hijo y te salva de las terribles consecuencias de tus pecados. Ella es el ideal de la mujer, ella nos ha traído a Jesús y con Él la alegría y la paz del mundo. Ju nto a Jesús siempre debes buscar a María. (Continuará).
Un saludo cordial en los Corazones de Jesús y de María.
José Luis Elizalde Esparza.
viernes, julio 11, 2008
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