lunes, marzo 12, 2007
PARA REFLEXIONAR EN CUARESMA...
" Un día estaba Jesús orando en cierto lugar. Al terminar su oración, uno de sus discípulos le dijo: «Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos.» Les dijo: «Cuando recen, digan:
Padre, santificado sea tu Nombre,
venga tu Reino.
Danos cada día el pan que nos corresponde.
Perdónanos nuestros pecados,
porque también nosotros perdonamos
a todo el que nos debe.
Y no nos dejes caer en la tentación.»
Les dijo también: «Supongan que uno de ustedes tiene un amigo y va a medianoche a su casa a decirle: «Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío ha llegado de viaje y no tengo nada que ofrecerle». Y el otro le responde a usted desde adentro: «No me molestes; la puerta está cerrada y mis hijos y yo estamos ya acostados.; no puedo levantarme a dártelos». Yo les digo: aunque el hombre no se levante para dárselo porque usted es amigo suyo, si usted se pone pesado, al final le dará todo lo que necesita. Pues bien, yo les digo: Pidan y se les dará, busquen y hallarán, llamen a la puerta y les abrirán. Porque todo el que pide recibe, el que busca halla y al que llame a la puerta, se le abrirá. ¿Habrá un padre entre todos ustedes, que dé a su hijo una serpiente cuando le pide pan? Y si le pide un huevo, ¿le dará un escorpión? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre del Cielo dará espíritu santo a los que se lo pidan!» "
Lc. 11, 1-13
Pistas para la reflexión
- Lucas dedica muchos pasajes de su evangelio al tema de la oración, y en ellos nos transmite varios momentos de oración de Jesús. En Lucas es común encontrar a Jesús orando (a la madrugada, en el monte, antes de tomar decisiones), también nos transmite varias oraciones propias de Jesús, y finalmente nos ofrece varias enseñanzas de Jesús a los discípulos, referidas a la oración.
- Este conocido texto es una excelente catequesis sobre la oración. En él encontramos tres partes: el contenido de la oración de Jesús (qué rezar), las características de la oración (cómo rezar) y el sentido de la oración (para qué rezar).
- El contenido de la oración de Jesús lo encontramos en el Padrenuestro, su oración por excelencia. En ella nos enseña a llamar a Dios Padre, reconociendo su santidad y pidiendo por su Reino. Las tres primeras peticiones centran la mirada en Dios, mientras las tres segundas la centran en la vida y en la experiencia humana. Pedimos el pan de cada día, el perdón mutuo que recompone las relaciones, y fuerza para no caer en la tentación, es decir las pruebas y conflictos de la vida.
- Jesús nos enseña a pedir con insistencia, pues el Padre Bueno escucha nuestras peticiones. Y nos muestra que a través de la oración recibimos el Espíritu Santo, que nos anima a vivir como discípulos, en la huella de Jesús.
Para compartir con nuestra comunidad
Preguntas para partir de la vida
¿Cómo es nuestra oración cotidiana?
¿De qué manera, cuándo y cómo rezamos?
Compartir la experiencia personal de oración de cada uno.
Preguntas para profundizar el evangelio
Recordar relatos que nos muestren la vida de oración de Jesús... ¿cómo oraba? ¿cuándo? ¿de qué manera?
Recordar oraciones de Jesús. Pistas para recordarlas: el Padrenuestro, la oración al recibir a los discípulos que llegan de la misión, la oración en el huerto... ¿qué encontramos en común en ellas?
Preguntas para pensar en la oración
¿Cómo te diriges a Dios al orar? ¿Tienes un diálogo con El... momentos de intimidad... un tiempo para «escuchar»... o sólo hablas tú?
Para orar juntos
Señor de la Vida,enséñanos a orar al Padre.
Afina nuestros sentido
para que podamos verte
en los acontecimientosde nuestro tiempo y nuestra historia.
Muéstranos el rostro del Padre,Jesús amigo y compañero,amplifica su voz en nosotros,ayúdanos a hacer silenciopara escucharle.Enséñanos a orar diciendo:Padre Nuestro...
- Que así sea -
PARA REFLEXIONAR EN CUARESMA...
" Jesús estaba a punto de partir, cuando un hombre corrió a su encuentro, se arrodilló delante de él y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para conseguir la vida eterna?»
Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno, sino sólo Dios. Ya conoces los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no digas cosas falsas de tu hermano, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre.» El hombre le contestó: «Maestro, todo eso lo he practicado desde muy joven.»
Jesús fijó su mirada en él, le tomó cariño y le dijo: «Sólo te falta una cosa: vete, vende todo lo que tienes y reparte el dinero entre los pobres, y tendrás un tesoro en el Cielo. Después, ven y sígueme.» Al oír esto se desanimó totalmente, pues era un hombre muy rico, y se fue triste.
Entonces Jesús paseó su mirada sobre sus discípulos y les dijo: «¡Qué difícilmente entrarán en el Reino de Dios los que tienen riquezas!» Los discípulos se sorprendieron al oír estas palabras, pero Jesús insistió: «Hijos, ¡qué difícil es entrar en el Reino de Dios! Es más fácil para un camello pasar por el ojo de una aguja que para un rico entrar en el Reino de Dios .»
Ellos se asombraron todavía más y comentaban: «Entonces, ¿quién podrá salvarse?» Jesús los miró fijamente y les dijo: «Para los hombres es imposible, pero no para Dios , porque para Dios todo es posible.»
Entonces Pedro le dijo: «Nosotros lo hemos dejado todo para seguirte.» Y Jesús contestó: «En verdad les digo: Ninguno que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o campos por mi causa y por el Evangelio quedará sin recompensa. Pues, aun con persecuciones, recibirá cien veces más en la presente vida en casas, hermanos, hermanas, hijos y campos, y en el mundo venidero la vida eterna."
Mc. 10, 17-30
Pistas para la reflexión
- Un hombre se acerca a Jesús y se arrodilla ante él, en claro signo de reconocimiento, y le pregunta «¿qué hacer para alcanzar la vida eterna?».
- Jesús, como tantas otras veces en los evangelios, responde a partir de la Palabra de Dios recordándole los mandamientos, que el hombre conoce y practica.
- Jesús, con cariño y mirándolo profundamente, lo invita a compartir sus bienes con los pobres y seguirlo. Pero el hombre, muy rico, se desanimó y se fue.
- La enseñanza de Jesús es muy clara y penetra hasta el corazón de cada hombre. Para seguirlo y ser discípulo hay que compartir y dar los bienes que uno posee y ha recibido. Como hacerlo no resulta tarea sencilla contamos con la ayuda de Dios para lograrlo... si nos ponemos en sus manos y aprendemos a desprendernos y compartir con los demás.
- A quienes dejen sus bienes, posesiones, incluso su familia, por la Causa del Evangelio de Jesús, el Señor promete su reconocimiento, y el mejor de los tesoros: la vida eterna.
Para compartir con nuestra comunidad
Preguntas para partir de la vida
¿Cómo es nuestra relación con los bienes materiales?
¿Nos cuesta no atarnos a ellos y vivir con la sencillez del evangelio?
Compartir experiencias personales.
Preguntas para profundizar el evangelio
¿Qué hay en común entre el hombre del evangelio y nosotros?
Recordar otras enseñanzas de Jesús en relación a las riquezas...
¿qué tienen en común con el texto de este evangelio?
¿Qué dejaron los discípulos para seguir a Jesús?
¿Qué ha dejado cada uno de nosotros? Compartir experiencias.
Preguntas para pensar en la oración
¿Cómo vivimos el desprendimiento de los bienes para seguir a Jesús?
¿Qué cosas nos atan y nos impiden seguirlo con mayor fidelidad?
¿Cómo cambiarlas?
Para orar juntos
Señor,ayúdame a optar por tí,
quiero seguir tus pasos
y caminar según tu Espíritu.
Se que hay que dejar cosas,
estar abierto a la renuncia,
para que tú ocupes el centro de la vida,
y seamos más libres para seguirte.
Señor,que no me aferre a mis bienes,
que no me quiten mi libertad,
que aprenda a compartir.
Señor,que no me aferre a mis seguridades,
que acepte el camino de la intemperie,
para andar en la vidaligero de equipaje.
- Que así sea -
PARA REFLEXIONAR EN CUARESMA...
" Al pasar, Jesús se encontró con un ciego de nacimiento. Sus discípulos le preguntaron: «Maestro, ¿quién tiene la culpa de que esté ciego, él o sus padres?»Jesús les respondió: «Esta cosa no es por haber pecado él o sus padres, sino para que Dios obre en él un milagro.Mientras sea de día, tengo que hacer el trabajo que el Padre me ha encomendado. Ya se acerca la noche, cuando no se puede trabajar. Pero mientras yo esté en el mundo, Yo soy la luz del mundo.»Al decir esto, hizo un poco de lodo con tierra y saliva. Untó con él los ojos del ciego y le dijo: «Anda a lavarte en la piscina de Siloé (que quiere decir: el Enviado).» El ciego fue, se lavó y cuando volvió veía claramente.Sus vecinos y los que lo habían visto pidiendo limosna, decían: «¿No es éste el que venía a sentarse y pedía limosna?» Unos decían: «Es él.» Otros decían que no, sino que era parecido. El decía: «Sí, soy yo.» Le preguntaron: «¿Cómo es que ahora puedes ver?».El contestó: «El hombre a quien llaman Jesús hizo barro, me lo aplicó a los ojos y me dijo que fuera a lavarme en la piscina de Siloé. Fuí, me lavé y veo.» Le preguntaron: «¿Dónde está él?». Contestó: «No sé.»Era día sábado cuando Jesús hizo lodo y abrió los ojos al ciego. Los judíos, pues, llevaron ante los fariseos al que hasta entonces había sido ciego, y otra vez, los fariseos le preguntaron cómo había sanado de la ceguera. Contestó él: «Me puso barro en los ojos, me lavé y veo.» Algunos fariseos decían: «Ese hombre no es de Dios, porque trabaja en día sábado.» Pero otros se preguntaban: ¿Cómo puede ser pecador un hombre que hace signos como éste?» Y estaban en desacuerdo.Le preguntaron al ciego: «Y tú, ¿qué piensas de él, puesto que te ha abierto los ojos?» El contestó: «Es un profeta.»Los judíos no querían creer que había sido ciego este hombre que ahora veía claramente. Así es que hicieron llamar a sus padres y les preguntaron: «¿Es éste su hijo que dicen que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?»Los padres respondieron: «Sabemos que es nuestro hijo y que nació ciego. Cómo ve ahora, o quién le abrió los ojos, eso no lo sabemos. Pregúntenle a él, es mayor de edad y puede responder por su cuenta.»Los padres respondieron esto por miedo a los judíos, pues éstos habían decidio expulsar de sus comunidades a los que reconocieran que Jesús era el Cristo. Por eso contestaron: «Es mayor de edad, pregúntenle a él.»Los fariseos volvieron a llamar al hombre que había sido ciego y le dijeron: «Confiesa la verdad. Nosotros sabemos que ése que te sanó es un pecador.»El hombre respondió: «Yo no sé si es pecador o no. Lo que sé es yo era ciego y ahora veo.» Le preguntaron: «¿Qué te hizo?, ¿cómo te abrió los ojos?». El les dijo: «Ya se lo he dicho y no me creyeron. ¿Para qué quieren oirlo otra vez?, ¿ustedes quieren también hacerse discípulos de él?»Entonces comenzaron a insultarlo: «Tú serás discípulo suyo. Nosotros somos discípulos de Moisés. Sabemos que Dios habló a Moisés, pero, de éste, no sabemos ni siquiera de dónde es.»El hombre contestó: «Esto es lo maravilloso, que ustedes no entiendan de dónde es un hombre que me abrió los ojos.»Todo el mundo sabe que Dios no escucha a los pecadores, sino a los hombres buenos, que lo respetan y hacen su voluntad. Nunca se ha oído decir que alguien haya abierto los ojos a un ciego de nacimiento. Si éste no viniera de parte de Dios, no podría hacer nada de eso.»Le contestaron ellos: «Desde tu nacimiento estás en pecado ¿y vienes a darnos lecciones a nosotros?» Y lo expulsaron.Jesús supo que lo habían expulsado y, al encontrarlo, le dijo: «¿Crees tú en el Hijo del Hombre?» Este le contestó: «¿Quién es, Señor, para que crea en él?» Jesús le contestó: «Tú lo estás viendo. Soy yo, el que habla contigo.» El dijo: «Creo, Señor», y se arrodilló ante él.Jesús dijo: «He venido a este mundo a iniciar una crisis; los que no ven, verán, y los que ven, van a quedar ciegos.»Algunos fariseos estaban al lado de Jesús y le dijeron: «¿Y nosotros también somos ciegos?» Jesús les contestó: «Si fueran ciegos, no tendrían pecado. Pero ahora ustedes dicen que ven; con eso está el pecado, y se queda.»"
Jn. 9, 1-41
Pistas para la reflexión
· El relato de la curación del ciego de nacimiento permite descubrir la tensión creciente entre los judíos, en especial del grupo de los fariseos, y Jesús. Su práctica, cercana a los pecadores y llena de compasión y misericordia con ellos, despierta el recelo y la desconfianza. Aferrados al cumplimiento puntilloso y exagerado de la ley, son incapacer de «ver» y reconocer la presencia de Dios en la persona de Jesús.
· La narración utiliza en clave simbólica el dualismo «ver-no ver», como una expresión de «creer-no creer». El ciego, que no veía desde su nacimiento, recupera su vista por la acción de Jesús sobre él. Entonces «cree», se hace discípulo, lo defiende y lo reconoce como Señor y enviado de Dios (por eso al final se menciona el gesto de arrodillarse delante de Jesús).
· Jesús desautoriza una visión alienante de la religión que enseñaba que la enfermedad era consecuencia del pecado (que llegaba, incluso, ¡a transmitirse de padres a hijos!!! ). El pecado consiste en permanecer al margen de la acción de Dios, negar su presencia y gratuidad, su acción liberadora y santificante.
· En Cuaresma estamos llamados a dejarnos «tocar» por las manos de Jesús, como el ciego, para vivir la conversión del corazón. Reconocer y creer en Jesús, Dios de la Vida, que se acerca a nosotros para ofrecernos su Luz que libera.
Para compartir con nuestra comunidad
Preguntas para partir de la vida
¿Cómo nos sentimos en la oscuridad? ¿Qué nos pasa cuando no hay luz? Relacionar esto con nuestra experiencia de pecado. ¿Cómo nos sentimos al alejarnos de Dios?
Preguntas para profundizar el evangelio
Releer el texto y observar las acciones y palabras del ciego,¿qué actitudes y gestos de discípulos observamos en él?
• ¿Cómo es la actitud de los padres del ciego? ¿Por qué no se comprometen con Jesús?
Preguntas para pensar en la oración
¿Necesitas la luz de Jesús en tu vida? Pídele al Señor que en esta Cuaresma te libere de tus cegueras personales... Ofrecele tu vida para que El cambie aquellas actitudes que te impiden vivir en su luz.
Para orar juntos
Danos Señor tu luz,
para mirar la vida
con ojos de Evangelio.
Ayúdanos a confiar en tí,
con todo nuestro corazón,
para aprender a poner
en tus manos,toda nuestra existencia.
Necesitamos cambiar y volver a Tí.
Queremos vivir la conversión
y fortalecer nuestra fe.
Quita la venda de nuestros ojos
que nos impide descubrir a los demás
como hermanos.
Quita la venda de nuestro corazón
que nos impide sentir y vivir
movidos por tus enseñanzas.
Aclara nuestra mirada,
danos tu luz,
cambia la ceguera de nuestros pecados,
para creer y vivir como discípulos.
- Que así sea -
PARA REFLEXIONAR EN CUARESMA...
" Ocho días después de estos discursos, Jesús llevó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, y subió a un cerro a orar. Y mientras estaba orando, su cara cambió de aspecto y su ropa se puso blanca y fulgurante. Dos hombres, que eran Moisés y Elías, conversaban con él. Se veían resplandecientes y le hablaban de su partida, que debía cumplirse en Jerusalén. Pedro y sus compañeros se sientieron invadidos por el sueño. Pero se despertaron de repente y vieron la Gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él. Cuando éstos se alejaron, Pedro dijo a Jesús: «Maestro, ¡qué bueno que estemos aquí!; levantaremos tres chozas: una para tí, otra para Moisés y otra para Elías.» Pues no sabía lo que decía.Estaba todavía hablando cuando se formó una nube que los cubrió con su sombra. Al quedar envueltos en la nube se atemorizaron, pero de la nube salió una voz que decía: «Este es mi Hijo, mi Elegido; escúchenlo.» Después que llegaron estas palabras, Jesús volvió a estar solo.Los discípulos guardaron silencio por esos días, y no contaron nada a nadie de lo que habían visto. "
Lc. 9, 28-36
Pistas para la reflexión
· El relato de la Transfiguración del Señor presenta muchos símbolos que buscan señalar la dignidad de Jesús y anticipar su Gloria.
· El lugar donde sucede es la cima de un monte, mientras Jesús está en oración, acompañado por sus tres discípulos más íntimos: Pedro, Santiago y Juan.
· La ropa blanca y fulgurante es un signo de su divinidad. Moisés y Elías representan los personajes centrales del Antiguo Testamento: el Liberador y Maestro del pueblo y el prototipo del Profeta. Ambos se encuentran con Jesús y se ven resplandecientes, lo que recuerda las palabras del Salmo «Mirenlo a él y quedarán iluminados» (Sal. 34 ).
· Los discípulos quieren permanecer en el lugar y le proponen a Jesús armar tres tiendas. En ese momento una nube los cubre con su sombra. La escena recuerda la presencia de Yavé que acompañaba al pueblo como una nube en su marcha por el desierto, en tiempos del Exodo. La voz de Dios, que se escucha desde la nube, se dirige a los discípulos revelando a Jesús como el Hijo, el Elegido, y los invita a escucharlo.
Para compartir con nuestra comunidad
Preguntas para partir de la vida
¿A quiénes escuchamos en nuestra vida?
¿Quiénes son nuestros principales referentes de vida, a quiénes consultamos? Compartir.
Preguntas para profundizar el evangelio
El texto de la Tansfiguración de Jesús presenta muchos signos:
- los sucesos ocurren en lo alto de la montaña;
- las ropas de Jesús se vuelvan blancas;
- la presencia de Moisés y Elías:
- la nube que cubre todo;
- la voz que viene de lo Alto¿qué significado tienen? ¿qué buscan transmitir?
Preguntas para pensar en la oración
¿Reconocemos a Jesús y nos dejamos guiar por El?
¿Asumimos los riesgos y consecuencias de seguir sus pasos y reconocerlo como el Señor de la Vida?
Para orar juntos
Cuaresma,
tiempo de escucha.
Escuchar a Jesús,
sus enseñanzas,
sus opciones,su práctica liberadora...
Escuchar a Jesús
que no se calla,
que vive para los demás,
que vive para servir...
Escuchar a Jesús
que toma la cruz,
que acepta los riesgos,
el conflicto,la soledad del Reino.
Escuchar a Jesús, como nos pide Dios.
- Que así sea -
PARA REFLEXIONAR EN CUARESMA...
" Jesús, por su parte, se fue al monte de los Olivos. Al amanecer estaba ya nuevamente en el Templo; toda la gente acudía a él, y él se sentaba para enseñarles.Los maestros de la Ley y los fariseos le trajeron una mujer que había sido sorprendida en adulterio. La colocaron en medio y le dijeron: «Maestro, esta mujer es una adúltera y ha sido sorprendida en el acto. En un caso como éste la Ley de Moisés ordena matar a pedradas a la mujer. Tú ¿qué dices?» Le hacían esta pregunta para ponerlo en dificultades y tener algo de qué acusarlo.Pero Jesús se inclinó y se puso a escribir en el suelo con el dedo. Como ellos insistían en preguntarle, se enderezó y les dijo: «Aquel de ustedes que no tenga pecado, que le arroje la primera piedra.» Se inclinó de nuevo y siguió escribiendo en el suelo.Al oír estas palabras, se fueron retirando uno tras otro, comenzando por los más viejos, hasta que se quedó Jesús solo con la mujer, que seguía de pie ante él. Entonces se enderezó y le dijo: «Mujer, ¿dónde están? ¿Ninguno te ha condenado?» Ella contestó: «Ninguno, señor.» Y Jesús le dijo: «Tampoco yo te condeno. Vete y en adelante no vuelvas a pecar.» " Jn. 8, 1-11
Pistas para la reflexión
· El texto de Juan nos presenta un hermoso y conmovedor pasaje que nos presenta a un Jesús pleno de humanidad que nos muestra su autoridad divina por el camino de la compasión y el perdón.
· La escena transcurre en el Templo de Jerusalén, escenario repetido en el evangelio de Juan para las controversias con el poder religioso de fariseos y escribas.
· Jesús se encuentra enseñando y la gente acudía a escucharlo. Los fariseos y maestros de la Ley buscan tenderle una trampa. Le presentan a una mujer pecadora para que la juzgue. La antigua ley condenaba esta situación y aplicaba la pena de muerte. Con autoridad y agudeza los desafía a cumplir lo mandado, siempre que ninguno de ellos estuviera en una condición similar, es decir en pecado. Todos se retiran sin decir palabra, seguramente impresionados por la sabiduría de Jesús, quien había desnudado su hipocresía y falsa religiosidad (¿se puede ser religioso y estar a favor de la muerte?).
· El diálogo con la mujer, sobrio y sintético, expresa el fundamento de su accionar: "Tampoco yo te condeno. Vete y en adelante no vuelvas a pecar."
· En Cuaresma el Señor nos convoca nuevamente a la experiencia del perdón.
Para compartir con nuestra comunidad
Preguntas para partir de la vida
¿Juzgamos a los demás con ligereza, mirando la «paja en el ojo ajeno y no la viga en el nuestro»?
¿Qué experiencia de perdonar tenemos, nos cuesta, por qué? Compartir.
Preguntas para profundizar el evangelio
¿Dónde suceden los hechos? Recordar otros pasajes del evangelio de Marcos que sucedan en el mismo lugar.
Observar las actitudes de Jesús en la escena bíblica.
¿Cómo reacciona con los fariseos y escribas, cómo lo hace con la mujer? Relacionar este texto con la parábola del padre misericordioso leída el domingo pasado.
Preguntas para pensar en la oración
Revisar nuestra vida,
¿cómo es el perdón de Dios con nosotros?
¿Cómo es nuestro perdón con los demás?
Para orar juntos
Tu perdón nos da
una nueva oportunidad, Señor.
Gracias por ofrecernos una nueva vida.
Ayúdanos a aceptar tus caminos
y vivir esta Cuaresma desde la oración,la solidaridad
y el perdón.
Queremos cambiar de vida
dejar atrás los que nos separa de tí
y de los demás.
Queremos vivir
una conversión de corazón
que nos haga
hombres y mujeres nuevos,
mensajeros de paz y esperanza.
Señor, danos tu Espíritu para lograrlo.
- Que así sea -
PARA REFLEXIONAR EN CUARESMA...
“ El Espíritu condujo a Jesús al desierto para que fuera tentado por el diablo, y después de estar sin comer cuarenta días y cuarenta noches, al final sintió hambre.Entonces se le acercó el tentador y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, ordena que estas piedras se conviertan en pan.» Pero Jesús le respondió: «Dice la Escritura: El hombre no vive solamente de pan, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.»Después el diablo lo llevó a la Ciudad Santa y lo puso en la parte más alta de la muralla del Templo. Y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, pues la Escritura dice: Dios dará ordenes a sus ángeles y te llevarán en sus manos para que tus pies no tropiecen en piedra alguna.» Jesús replicó: «Dice también la Escritura: No tentarás al Señor tu Dios.»A continuación lo llevó el diablo a un monte muy alto y le mostró todas las naciones del mundo con todas sus grandezas y maravillas. Y le dijo: «Te daré todo esto si te arrodillas y me adoras.».Jesús le dijo: «Aléjate, Satanás, porque dice la Escritura: Adorarás al Señor tu Dios, y a El solo servirás.»Entonces lo dejó el diablo y se acercaron los ángeles a servirle. "
Mt. 4, 1-11
Pistas para la reflexión
· Cuaresma, tiempo de preparación personal y comunitaria para vivir la Semana Santa y la Pascua del Señor en nuestras vidas.
· Al comienzo de cada Cuaresma la Iglesia nos presenta a Jesús que, antes de iniciar su vida de predicación, se retira al desierto para prepararse.
· Los evangelios coinciden al señalar cómo la iniciativa del desierto corresponde al Espíritu de Dios. El conduce a Jesús al desierto. Es importante tenerlo en cuenta para disponerse en las manos del Espíritu y dejar ser llevado por El. Una verdadera vida espiritual consiste en un camino de despojo en las manos de Dios, para que El guíe nuestros pasos, y seamos sencillos instrumentos para hacer su voluntad.
· La preparación de Jesús en el desierto consiste en ayuno y oración. Para anunciar el Reino hace falta el encuentro personal con Dios, y el desierto, el silencio personal, cierta ascesis (sacrificio) y la oración son el camino de Jesús.
* Las tentaciones prefiguran los desafíos que Jesús deberá afrontar en su vida. Seguir la voluntad de Dios o hacer la suya propia. Es interesante notar que ante cada tentación Jesús responde con la Palabra de Dios. La fuerza para superar las tentaciones la tenemos cerca: es la Palabra de Dios meditada en el corazón y vivida cada día.
Para compartir con nuestra comunidad
Preguntas para partir de la vida
¿Conoces algún desierto? Comentale a tus compañeros cómo es, qué características tiene.
Preguntas para profundizar el evangelio
• ¿Qué papel desempeña el Espíritu en el relato? Recordar otros momentos de la vida de Jesús en los que el Espíritu esté presente.
• Observar las tentaciones. ¿Con qué aspectos de la vida están relacionadas cada una? Intenta pensar en ellas aplicándolas a tu vida.
Preguntas para pensar en la oración
¿Qué puedes hacer para iniciar un tiempo de desierto en tu vida, en preparación para la próxima Pascua?
Para orar juntos
Condúcenos al desierto,
Espíritu de Jesús.
Toma nuestra mano
y guíanos al encuentro con el Señor.
Invítanos al silencio
para aprender a escuchar su voz.
Enséñanos a dialogar
para llamar a Dios Papá
y discernir cuál es su voluntad
para nuestra vida.
Condúcenos al desierto,
para estar a solas con el Señor,
para saborear su presencia
y aprender a gustar su compañía.
En el silencio que brota
de la contemplación y la entrega.
¡Aquí estoy, como un niño,
para aprenderlo todo, Señor!
- Que así sea -
PARA REFLEXIONAR SOBRE LA CUARESMA
" Guárdense de las buenas acciones hechas a la vista de todos, a fin de que todos las aprecien. Pues en ese caso, no les quedaría premio alguno que esperar de su Padre que está en el cielo. Cuando ayudes a un necesitado, no lo publiques al son de trompetas; no imites a los que dan espectáculo en las sinagogas y en las calles, para que los hombres los alaben. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Tú, cuando ayudes a un necesitado, ni siquiera tu mano izquierda debe saber lo que hace la derecha: tu limosna quedará en secreto. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará. Cuando ustedes recen, no imiten a los que dan espectáculo; les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que la gente los vea. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Pero tú, cuando reces, entra en tu pieza, cierra la puerta y ora a tu Padre que está allí, a solas contigo. Y tu Padre, que ve en lo secreto, te premiará. Cuando ustedes hagan ayuno, no pongan cara triste, como los que dan espectáculo y aparentan palidez, para que todos noten sus ayunos. Yo se lo digo: ellos han recibido ya su premio. Cuando tú hagas ayuno, lávate la cara y perfúmate el cabello. No son los hombres los que notarán tu ayuno, sino tu Padre que ve las cosas secretas, y tu Padre que ve en lo secreto, te premiará. "
Mt. 6, 1-6. 16-18
Pistas para la reflexión
El miércoles de Cenizas es el inicio de la Cuaresma, el tiempo de preparación para la Pascua.
La lectura del profeta Joel (Jl. 2, 12-18) invita a abrir el corazón para que Dios lo renueve. El mensaje central de la Cuaresma es la conversión, el cambio de vida, de corazón y de mentalidad para acoger en nuestra vida la Buena Noticia de Jesús Resucitado.
La Iglesia nos propone un camino para vivir la conversión, y en ese camino hay tres actitudes que son signo de cambio del corazón: la oración, la ayuda al necesitado y el ayuno.
En los tiempos bíblicos cuando el pueblo realizaba penitencia porque quería pedir perdón a Dios y cambiar, expresaba esta penitencia con el signo de ponerse cenizas sobre la cabeza. Manifestaba así su «humildad» (palabra que tiene la misma raíz que «humus», tierra) y se comprometía a vivir la conversión. Como práctica de penitencia se ayunaba.
Nuestros pastores nos piden que vivamos estas tres actitudes en Cuaresma. La oración que nos pone en diálogo con Dios, a la escucha de su Palabra. El ayuno, a través de realizar algún sacrificio voluntario profundizado en actos concretos de misericordia a los hermanos que sufren. Y la ayuda al necesitado, expresada en el texto por la palabra «limosna» que nos compromete a compartir de verdad nuestros bienes con los demás.
Para compartir con nuestra comunidad
Preguntas para partir de la vida
¿Qué significa la Cuaresma?
¿Qué experiencias de preparación, de desierto, recordamos en la Biblia?
¿Cómo nos hemos preparado para la Pascua en otros años? Compartir experiencias.
Preguntas para profundizar el evangelio
• Ubicar el texto leído en el contexto más amplio de las enseñanzas de Jesús en el sermón del Monte (buscar en la Biblia, Mt. Capítulos 5, 6 y 7).
• ¿Qué recomienda Jesús?
¿Cuáles son las tres buenas acciones que propone para vivir?
• ¿Qué sugiere para cada una de estas acciones?
¿Qué encontramos en común para todas ellas?
• ¿Cómo vivimos, personal y comunitariamente, estas acciones de discípulas y discípulos de Jesús?
Preguntas para pensar en la oración
• ¿Cómo puedes ofrecer vivir estas propuestas de Jesús en esta Cuaresma?
• ¿Qué significa para ti, vivir la ayuda solidaria, la oración y el ayuno?
• ¿Qué gestos podemos realizar en nuestra comunidad eclesial?
Para orar juntos
Ayúdanos a cambiar el corazón, Señor.
Queremos vivir la conversión
y expresarla con gestos y actitudes
de hombres y mujeres nuevos.
Despierta nuestros oídos
para que escuchemos tu Palabra
en la oración todos los días.
Anímanos a hacerlo.
Empuja nuestras manos
para que compartamos
con los que sufren.
Aníma nuestra solidaridad.
Enséñanos a vivir con más sencillez
y a ofrecer parte de lo que tenemos
para aliviar el sufrimiento de otros.
Cambia nuestro corazón para vivirlo.
En esta Cuaresma Señor,
muéstranos el camino de la conversión.
- Que así sea