Queridos amigos: Paz y Bien.
Una vez hechas las reflexiones, de esta materia tan importante, como es, la de la CONSAGRACION AL INMACULADO CORAZON DE MARIA, hasta el próximo día 13 de Mayo, Festividad de Nuestra Señora de Fátima, dejamos el tema:
LA CREACION, para reflexionar más profundamente sobre
el tema: EL HOMBRE.Fuente: LA MARAVILLA DE SER HIJO DE DIOS.
Autor: Padre Ángel Peña Benito, misionero agustino recoleto, con sede en Lima (Perú). Tema: EL HOMBRE.
Con relación a su cuerpo, se encuentra entre los vertebrados, con un sistema nervioso centralizado en el cerebro y la médula espinal, y con los mismos órganos básicos que encontramos ya en los peces para la nutrición, circulación, locomoción, reproducción. La semejanza con los mamíferos se acentúa, cuando lo comparamos con los primates, ya que el material genético humano coincide en un 98% con el del gorila. Pero el hombre es la criatura más perfecta de la Creación. Una sola célula de su cerebro es más compleja que todas las galaxias juntas. Sin embargo, ¿habrá sido el hombre, simple fruto de la casualidad o de un Dios despótico que lo ha creado para que termine su vida con la muerte, a la que se dirige inexorablemente el Universo entero? NO. Dios es Amor, y ha dirigido desde el principio la evolución del Universo, con amor, hacia el hombre. El hombre es la obra maestra de la Creación y la culminación de la misma.
Ahora bien, muchos científicos, al hablar del hombre, lo consideran como mero fruto de la evolución natural del Universo sin intervención especial de Dios. Pero, veamos, el hombre como ser viviente existe en la tierra desde hace quizás un millón de años, más o menos, no hay seguridad. No importa ahora discutir si el australopiteco o el sinántropo o el pitecántropo era o no hombre, lo cierto es que el hombre de las cavernas, que pintaba en las paredes, era esencialmente el mismo que el hombre de hoy. Ahora bien, si el ser humano es mero producto de la evolución natural, sería un simple animal con un cuerpo más perfecto y desarrollado que los otros.
¿Eso es el hombre?
Hace unos años, un grupo de químicos hizo un estudio serio sobre el cuerpo humano y concluyeron que de la grasa que tiene, podrían fabricarse siete trozos de jabón, de su contenido de hierro podría fabricarse una llavecita. Su contenido de azúcar bastaría sólo para una taza de té. Con su fósforo se podrían fabricar 2.200 cabecitas de fósforos. Con su magnesio se podría hacer una fotografía. Si todo esto se fuera a comprar al mercado, valdría unos ¿diez dólares? Eso es lo que vale el cuerpo humano. Pero el hombre es algo más que cuerpo, tiene un alma inmortal que tiene un valor infinito y que ha sido creada directamente por Dios. Por eso, la dignidad del ser humano no se basa en su cuerpo, más o menos desarrollado, sino en su alma, que lo hace imagen de Dios. De ahí que el hombre vale más que el Universo entero y tiene una dimensión transcendente, pues vivirá por toda la eternidad.Sin embargo, si nos referimos a su cuerpo humano, no debemos tener miedo a hablar de su evolución natural. Sobre este punto, debemos aclarar que no es dogma de fe el monogenismo, es decir, que todos los hombres desciendan de una sola pareja humana (Adán y Eva). Así lo aclaró la Comisión bíblica Pontificia en 1919 y el Papa Pío XII en la encíclica "Humani generis". Dios pudo tomar un grupo de primates superiores para hacerlos hombres inteligentes e hijos suyos, elevados al orden sobrenatural. Lo que sí hay que afirmar definitivamente es una intervención especial de Dios en este paso transcendental, que solamente pudo darse por obra y gracia de Dios. Admitida esta intervención especial de Dios para crear a los primeros seres humanos y darles un alma inmortal, ¿por qué no aceptar que fuera una pareja en lugar de veinte o treinta? Así se explicaría mejor, como dice Pío XII, el dogma del pecado original, que se transmite por herencia desde nuestros primeros padres.Ahora bien, Dios podía haberlos creado de la nada o del cuerpo de un primate desarrollado. ¿Por qué no hacerlo de este último? ¿Acaso el ser humano sería más digno, si hubiera sido creado directamente de la nada y no como parte de un Universo en evolución? ¿Acaso Cristo hubiera sido más digno, si hubiera venido directamente del cielo y se hubiera presentado en la tierra sin ser parte de la humanidad, sin tener una madre humana y una familia humana? Lo que sí podemos suponer es que en este caso de que Dios se sirviera de un primate superior, lo haría infundiéndole el alma humana, desde el primer momento de su concepción en el vientre de su madre, al igual que Cristo quiso hacerse hombre desde el primer momento de su concepción en el vientre de María. De este modo, el hombre sería, a la vez, parte de un Universo en evolución e imagen de Dios por su alma inmortal, creada directamente por Dios. (continuará).
Un saludo cordial en Jesús Eucaristía y en el Corazón Inmaculado de María
José Luis Elizalde Esparza
NOVENA AL ESPIRITU SANTO
ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS
Oh, Señor Jesucristo, que antes de ascender al cielo prometiste enviar al Espíritu Santo para completar tu obra en las almas de tus Apóstoles y discípulos, dígnate concederme el mismo Espíritu Santo para que Él perfeccione en mi alma la obra de tu gracia y de tu amor. Concédeme el Espíritu de Sabiduría para que pueda despreciar las cosas perecederas de este mundo y aspirar sólo a las cosas que son eternas, el Espíritu de Entendimiento para iluminar mi mente con la luz de tu divina verdad, el Espíritu de Consejo para que pueda siempre elegir el camino más seguro para agradar a Dios y ganar el Cielo, el Espíritu de Fortaleza para que pueda llevar mi cruz contigo y sobrellevar con coraje todos los obstáculos que se opongan a mi salvación, el Espíritu de Conocimiento para que pueda conocer a Dios y conocerme a mí mismo y crecer en la perfección de la ciencia de los santos, el Espíritu de Piedad para que pueda encontrar el servicio a Dios dulce y amable, y el Espíritu de Temor de Dios para que pueda ser lleno de reverencia amorosa hacia Dios y que tema en cualquier modo disgustarlo. Márcame, amado Señor, con la señal de tus verdaderos discípulos y anímame en todas las cosas con tu Espíritu. Amén.
CUARTO DÍA
Tú, en la fatiga dulce alivio, refresco placentero en el calor, solaz en medio de la miseria.El don de FortalezaPor el don de Fortaleza el alma se fortalece ante el miedo natural y soporta hasta el final el desempeño de una obligación. La fortaleza le imparte a la voluntad un impulso y energía que la mueve a llevar a cabo, sin dudarlo, las tareas más arduas, a enfrentar los peligros, a estar por encima del respeto humano, y a soportar sin quejarse el lento martirio de la tribulación aún de toda una vida. "El que persevere hasta el fin, ese se salvará"(Mt 24,13).OraciónVen, Oh Espíritu de Fortaleza, alza mi alma en tiempo de turbación y adversidad, sostén mis esfuerzos de santidad, fortalece mi debilidad, dame valor contra todos los asaltos de mis enemigos, que nunca sea yo confundido y me separe de Ti, Oh mi Dios y mi máximo Bien. Amén
ORACION FINAL
Omnipotente y eterno Dios, que has condescendido para regenerarnos con el agua y el Espíritu Santo, y nos has dado el perdón de todos los pecados, permite enviar del cielo sobre nosotros los siete dones de tu Espíritu, el Espíritu de Sabiduría y de Entendimiento, el Espíritu de Consejo y de Fortaleza, el Espíritu de Conocimiento y de Piedad, y llénanos con el Espíritu del Santo Temor.
miércoles, mayo 07, 2008
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