lunes 05 Mayo 2008
Lunes de la VII Semana de Pascua
Hoy la Iglesia celebra : San Nancto
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San Silvano : «Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí»
Libro de los Hechos de los Apóstoles 19,1-8.
Mientras Apolo permanecía en Corinto, Pablo, atravesando la región interior, llegó a Efeso. Allí encontró a algunos discípulos y les preguntó: "Cuando ustedes abrazaron la fe, ¿recibieron el Espíritu Santo?". Ellos le dijeron: "Ni siquiera hemos oído decir que hay un Espíritu Santo". "Entonces, ¿qué bautismo recibieron?", les preguntó Pablo. "El de Juan", respondieron. Pablo les dijo: "Juan bautizaba con un bautismo de penitencia, diciendo al pueblo que creyera en el que vendría después de él, es decir, en Jesús". Al oír estas palabras, ellos se hicieron bautizar en el nombre del Señor Jesús. Pablo les impuso las manos, y descendió sobre ellos el Espíritu Santo. Entonces comenzaron a hablar en distintas lenguas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres. Pablo fue luego a la sinagoga y durante tres meses predicó abiertamente, hablando sobre el Reino de Dios y tratando de persuadir a sus oyentes.
Evangelio según San Juan 16,29-33.
Sus discípulos le dijeron:
"Por fin hablas claro y sin parábolas.
Ahora conocemos que tú lo sabes todo y no hace falta hacerte preguntas. Por eso creemos que tú has salido de Dios". Jesús les respondió: "¿Ahora creen? Se acerca la hora, y ya ha llegado, en que ustedes se dispersarán cada uno por su lado, y me dejarán solo. Pero no, no estoy solo, porque el Padre está conmigo. Les digo esto para que encuentren la paz en mí. En el mundo tendrán que sufrir; pero tengan valor: yo he vencido al mundo".
Extraído de la Biblia, Libro del Pueblo de Dios.
Leer el comentario del Evangelio por :
San Silvano (1866-1938), monje ortodoxo Escritos espirituales
«Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí»
¿No es el mismo Señor quien ha dicho: «El Reino de Dios está dentro de vosotros»? (Lc 17,21). Es ahora que comienza la vida eterna... Os lo ruego, hermanos míos, ¡haced la prueba! Si alguno os ofende, os calumnia, os quita lo que os pertenece, y si incluso es un perseguidor de la Iglesia, orad a Dios y decid: «Señor, todos somos criaturas tuyas, ten piedad de tus servidores y lleva su corazón hacia la penitencia». Entonces sentirás la gracia dentro de tu alma. Ciertamente que, al principio, debes esforzarte para amar a tus enemigos; pero el Señor, viendo tu buena voluntad, te ayudará en todas las cosas y la misma experiencia te indicará el camino. Por el contrario, el que medita cosas malas contra sus enemigos no puede poseer el amor y, por tanto, conocer a Dios. No seas nunca violento con tu hermano; no le juzgues jamás; convence por la dulzura y el amor. El orgullo y la dureza quitan la paz. Ama, pues, al que no te ama y pide por él; así tu paz nunca tambaleará.
miércoles, mayo 07, 2008
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