sábado, febrero 02, 2008

SUPLICAS A SAN PEREGRINO


Dirige, Oh Jesús

Dirige tu mirada, oh Jesús,
Príncipe de la medicina y único Médico,
sobre quien está enfermo,
en especial por N…
Si tú quieres, puedes sanarlo
como sanaste al ciego al leproso;
como sanaste a san Peregrino,
quien, lleno de confianza, se dirigía a ti
que fuiste crucificado por nuestra salvación.
Tu que vives y reinas por los siglos de
los siglos. Amen


Cristo Médico

Cristo Médico:
te pedimos
por intercesión de san Peregrino
que bajes una vez más a tocar y a sanar
las llagas y enfermedades
de nuestro hermano(a) N…
para que recupere la salud del cuerpo,
su espíritu se fortalezca:
su prueba se convierta en esperanza,
su debilidad en confianza,
su tribulación en paciencia,
y su angustia en paz.
A ti la gloria por los siglos de los siglos. Amén


Acción de gracias

Te damos gracias,
Dios Padre todopoderoso,
que desde lo alto
te inclina a mirar
la historia de cada ser humano,
tu imagen, tu hija e hija, y tu gloria.
Tú, con providente designio,
has querido que el joven Peregrino,
por medio de santa María,
encontrara el sendero de la vida
y fuera fraile de la Orden de los Siervos.
Sí, Señor Dios nuestro,
cómo no darte gracias,
y bendecirte en cada momento,
porque nos has dado a san Peregrino
fraile, pobre, austero y penitente,
paciente en la enfermedad,
y un ejemplo para seguir a tu Hijo.
Que se eleve nuestra ferviente alabanza
y acción de gracias,
y baje tu paternal bendición
sobre quien sufre
la terrible enfermedad de cáncer.
Gracias Padre,
porque nos has dado un hermano
que nos enseña
que hay que tener esperanza
en la enfermedad,
y confianza en tu Hijo,
que contigo vive y reina
por los siglos de los siglos. Amén.


A san Peregrino para implorar reconciliación y paz

Peregrino, hermano y amigo,
discípulo de Cristo, Señor de la paz,
santo de la iglesia de Dios,
escucha benigno nuestra súplica.
Durante tu vida
experimentaste el mal del odio
y el daño de la discordia;
ciudades divididas en facciones,
familias desgarradas por la venganza,
vidas sacrificadas por la violencia.

Por tu intercesión, Peregrino,
nos conceda el Señor
cultivar sentimientos de amistad
y pensamientos de reconciliación;
ser mensajeros del evangelio de misericordia,
promotores de la justicia,
constructores de la paz.

Pide al Señor que nos conceda
paz y concordia
a nosotros y a todos;
paz en el corazón,
donde la semilla de la Palabra
produzca frutos de perdón y de humildad;
paz en las familias,
para que vivan cimentadas en el amor;
paz en las naciones,
para que el estruendo de las armas
se transforme en canto de esperanza;
y ellas, superando los motivos de conflicto,
promuevan el respeto por la vida
los valores de la solidaridad
y el progreso de los pueblos.
Recibe, Peregrino,
siervo fiel de la Virgen humilde y pacífica,
nuestra alabanza y nuestra súplica,
tú que vives en la santa morada
del Padre, del Hijo y del Espíritu,
para quienes sea la gloria
por los siglos de los siglos. Amén


Santa María

Santa María,
Madre, guía y señora
de nuestro hermano san Peregrino:
a ti acudimos suplicantes.
Virgen del anuncio,
mujer de la nueva Alianza:
ayuda a los jóvenes a descubrir
y actuar el proyecto de Dios sobre ellos.
Hermana nuestra en el camino de la fe,
sostennos en el prueba de la vida,
confórtanos en el sufrimiento
y en la enfermedad,
muéstrate presente
en la hora de nuestra muerte.
Virgen elevada al cielo,
primicia de la salvación,
acompáñanos en el caminar cotidiano
hacia los cielos nuevos y la tierra nueva,
donde no hay ni luto, ni lamento, ni afán;
donde Dios,
fuente perenne de paz y de alegría,
será todo en todos,
por los siglos de los siglos Amén,


Súplica

Señor, como en otros tiempos en el camino de Emaús,
tú eres el Forastero que se nos une en el camino,
que iluminas nuestro entendimiento,
que te quedas con nosotros,
que tarde, por la noche,
y que te das, al compartir la mesa
y en la fracción del pan.

Te pedimos
que nos acompañes nuevamente en el camino de hoy,
cuando caminamos con los jóvenes.

Pon en nuestros labios tu Palabra que sana.
Haz germinar en sus corazones tu semilla de amor,
a fin de que los espíritus violentos encuentren paz,
a ejemplo de san Peregrino,
nuestro hermano,
y se conviertan en verdaderos peregrinos,
guiados por el Espíritu,
en búsqueda de tu presencia y de tu voluntad.
Tu, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


A san Peregrino por las vocaciones de la Familia de los Siervos

Peregrino, hermano y amigo,
hijo santo de los siete Santos Padre,
escucha benigno nuestra súplica.

Tú, que pronto acogiste
la invitación de la Virgen para ser su siervo,
implora sobre nosotros la gracia
de vivir con gozo y gratitud nuestra llamada;

de seguir a Cristo
alegres en la pobreza,
generosos en la obediencia,
consagrados al amor;

de servir a santa María, nuestra Señora,
con la alabanza pura y reverente,
cumpliendo como ella la voluntad del Padre,
permaneciendo con ella junto a la cruz de Cristo y

de cada hombre que gime,
oprimido y marginado;
de cultivar el silencio,
donde germina fecunda la palabra;
de amar la vida comunitaria,
lugar de fraternidad, de fiesta y de perdón.

Obtén, Peregrino,
para la familia entera de los Siervos
que muchos jóvenes
sean nuestros hermanos y hermanas,
compañeros en los caminos del mundo,
peregrinos del Absoluto,
siervos y siervas de santa María.

Acoge, san Peregrino,
nuestra alabanza y nuestra súplica,
tú que, orante y penitente,
has vivido en el servicio de la Virgen,
y ahora vives en la gloria
del Padre, del Hijo y del Espíritu,
siervo bueno y fiel por los siglos eternos. Amén

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