Romanos 5:1-5
"Nos regocijamos...en nuestros sufrimientos" (Ro 5:2-3) ¿Será que podemos alegrarnos realmente por todo el dolor y el sufrimiento que hemos Experimentado? ¿Cúal será el propósito de ese dolor? ¿No nos convertiríamos en hipócritas si no sintiéramos honestamente el regocijo? Regocijarnos en nuestras tribulaciones es imposible a menos que Dios nos dé el deseo y el poder de hacerlo. Dios nos anima a regocijarnos, porque el regocijarnos nos da una nueva
perspectiva, no sólo de nuestro pasado, sino también del presente. En lugar de concentrarnos en cómo la vida nos ha "engañado", podemos comenzar a ver cómo la vida nos ha "equipado" para ayudar a otros. Dios no quiere que continuemos en amargura y enojo. Nuestras vidas tienen que tener serenidad y gozo. Dios puede darnos esos dones que nosotros no podemos darnos a nosotros mismos. Mientras Dios continúa curando nuestro pasado, él nos mostrará cómo podemos usar nuestro dolor para servir.
sábado, marzo 22, 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario