Con los ojos de María
(Alicia Beatriz Angélica Araujo)
Desde la Anunciación hasta el Calvario,
tus ojos Madre son mi fortaleza y esperanza.
Me esfuerzo por llevar tu mirada Santa delante de mí,
aunque las dificultades
que plantea este mundo me hacen sucumbir,
las más de las veces,
presa del dolor y del temor .
La lucha entre la carne y el espíritu es ardua.
Solo en el remanso de tu mirar
encuentro el consuelo y la paz,
frente a tantas cosas
que mi pobre humanidad
no alcanza a comprender.
Madre medianera de todas las gracias,
Puente que me condunce a Cristo,
reservorio de santidad es tu seno,
fija en mí tus amados ojos
para que pueda ser servidora humilde
y de mi Sí con amor al Amado.
Intercede por mí,
Reina del Cielo y de la tierra,
para que pueda responder
con fidelidad a la vocación
a la que fui consagrada,
dentro de la iglesia doméstica.
Ruega al Señor para que me conceda
la perseverancia final, y
la alegría de los verdaderos hijos de Dios.
Te lo pido por Jesucristo nuestro Señor,
que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén
Dame Madre
Dame tus ojos, Madre,
para saber mirar
si miro con tus ojos,
jamás podré pecar.
Dame tus labios, Madre,
para poder rezar,
si rezo con tus labios...
Jesús me escuchará.
Dame tu lengua, Madre,
para ir a comulgar, es tu lengua
patena de gracia y santidad.
Dame tus manos, Madre,
que quiero trabajar,
entonces mi trabajo,
valdrá una eternidad.
Dame tu manto, Madre,
que cubra mi maldad,
cubierta con tu manto
al cielo he de llegar.
Dame tu cielo, oh Madre,
para poder gozar ,
si tú me das el cielo,
¿qué más puedo anhelar?
Dame a Jesús, oh Madre,
para poder amar,
ésta será mi dicha
por una eternidad.
Amén.
Dulzura de los Angeles
Dulzura de los ángeles,
alegría de los afligidos,
abogada de los cristianos,
Virgen madre del Señor,
protégeme y sálvame de
los sufrimientos eternos.
María, purísimo incensario de oro,
que ha contenido a la Trinidad excelsa;
en ti se ha complacido el Padre,
ha habitado el Hijo, y el Espíritu Santo,
que cubriéndote con su sombra,
Virgen,te ha hecho madre de Dios.
Nosotros nos alegramos en ti,
Theotókos; tú eres nuestra
defensa ante Dios.
Extiendetu mano invencible y aplasta
a nuestros enemigos.
Manda a tus siervos
el socorro del cielo.
Amen
(Grupo de Oración Santo Cura de Ars)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario