¿Es posible Alegrarse "siempre" o pasamos la vida preocupados, amargados, tristes... porque las "cosas" no nos salen como las imaginamos?
Hoy es el Domingo de la Alegria: Grita de Alegría... Alégrate y regocíjate de todo corazón... No temas... que no desfallezcan tus manos... ¡Qué mensaje! Para "rematarlo", San Pablo agrega: Alégrense siempre en el Señor.
La palabra de Dios no es "dulzona e ingenua". El fundamento de la alegría cristiana no están en las cosas de este mundo, sino en la fe, en el Señor que está cerca.
El adviento nos alienta a tener esta experiencia de la cercanía de Dios. ¿Cómo? Leyendo y reflexionando su Palabra; rezando; mejorando nuestra vida; confesando nuestros pecados; preocupándonos más por ayudar a quienes lo necesitan. Entonces, nos dice San Pablo, La paz de Dios que supera todo lo que podemos pensar, tomará bajo su cuidado los corazones y los pensamientos de Ustedes en Cristo Jesús.
Jesús, necesita tu alegría, necesita tu paz. "No te fijes en mis pecados sino en la fe de tu Iglesia", dame el gozo de experimentarte cerca mía. Amén
domingo, diciembre 17, 2006
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